lunes, 27 de septiembre de 2010

REDES D SENSORES SIN CABLES

Redes de sensores sin cable

Una de las tecnologías que cambiarán el mundo según MIT Technology Review son las redes de sensores sin cable.

¿Qué son redes de sensores sin cable? Son redes de nano aparatos autónomos capaces de una comunicación sin cable y suponen uno de los avances tecnológicos más investigados en la actualidad. A través de redes de sensores, se puede integrar funcionalidades que antes eran independientes unas de otras, con el fin de lograr máxima eficiencia sobre todo en los campos de consumo y gestión de energía.

Las redes de sensores con cable no son nuevas y sus funciones incluyen medir niveles de temperatura, líquido, humedad etc. Muchos sensores en fábricas o coches por ejemplo, tienen su propia red que se conecta con un ordenador o una caja de controles a través de un cable y, al detectar una anomalía, envían un aviso a la caja de controles. La diferencia entre los sensores que todos conocemos y la nueva generación de redes de sensores sin cable es que estos últimos son inteligentes (es decir, capaces de poner en marcha una acción según la información que vayan acumulando) y no son limitados por un cable fijo.

Pero nuevos avances en la fabricación de microchips de radio, nuevas formas de routers y nuevos programas informáticos relacionados con redes están logrando eliminar los cables de las redes de sensores, multiplicando así su potencial.

Las redes de sensores pueden utilizar distintas tecnologías de sin cable, incluyendo IEEE 802.11, LANS sin cable, Bluetooth y identificación de la frecuencia de radio. Actualmente se trabaja con radios de baja frecuencia con un alcance de hasta 80 metros y velocidades de hasta 300 Kb/segundo.

Las últimas investigaciones apuntan hacia una eventual proliferación de redes de sensores inteligentes, redes que recogerán enormes cantidades de información hasta ahora no registrada que contribuirá de forma favorable al buen funcionamiento de fábricas, al cuidado de cultivos, a tareas domésticas, a la organización del trabajo y a la predicción de desastres naturales como los terremotos. En este sentido, la computación que penetra en todas las facetas de la vida diaria de los seres humanos está a punto de convertirse en realidad.

Aunque la tecnología relacionada con las redes de sensores sin cable está todavía en su primera fase, equipos de investigación en la Universidad de California Berkeley ya han fabricado una caja que se puede adaptar a muchos tipos de sensores. Los científicos utilizan los sensores sin cable para encontrar y controlar microclimas y plagas en plantaciones de uva, para estudiar los hábitos de aves y para controlar sistemas de ventilación y calefacción. En la Universidad de California Los Angeles, investigadores utilizan las redes de sensores sin cable para recibir información detallada sobre el efecto de los movimientos sísmicos en los edificios.

Si los avances tecnológicos en este campo siguen a la misma velocidad que han hecho en los últimos 2 años, las redes de sensores sin cable revolucionará la capacidad de interacción de los seres humanos con el mundo.

domingo, 26 de septiembre de 2010

LO ULTIMO DE LO ULTIMO

Ovario artificial para combatir la infertilidad

Un ovario artificial podría ayudar a las mujeres infértiles

Investigadores de la Universidad de Brown han creado un "ovario humano artificial" por medio de un enfoque de ingeniería de tejidos que esperan que algún día permita a los científicos madurar óvulos humanos en un laboratorio.

A corto plazo, un ovario artificial permitirá a los investigadores explorar mejor el impacto que tienen en la fertilidad humana las toxinas del medioambiente o las sustancias potenciadoras de la fertilidad. También podría ayudar al desarrollo de nuevas formas de anticonceptivos y al estudio del cáncer de ovario.

Además, podría ayudar a las mujeres con los ovarios dañados por la quimioterapia, la radiación o una enfermedad, de acuerdo con el trabajo publicado en la edición actual de la revista Journal of Assisted Reproduction and Genetics. Hoy en día, esas mujeres tienen pocas oportunidades de tener hijos: o bien recurren a un apresurado ciclo de fertilización in vitro que conduce a un puñado de óvulos congelados, o bien congelan el tejido ovárico con la esperanza de que los huevos sanos puedan ser capaces de madurar algún día.

Un ovario artificial, en donde los huevos inmaduros se puedan cosechar por miles para luego madurarlos a voluntad en el laboratorio, abriría enormes posibilidades para una entre 1.000 mujeres que lo necesitan, afirma el autor principal del artículo, Stephan Krotz, que era estudiante de posgrado en Brown cuando realizó este trabajo.

Este ovario artificial constituye la primera vez que unos investigadores han logrado crear un entorno tridimensional que contiene los tres tipos principales de células de ovario: las células de la teca, las células de la granulosa y los huevos, conocidos como oocitos. La investigadora principal de este trabajo es Sandra Carson, profesora de obstetricia y ginecología de Brown y del Woman and Infants Hospital of Rhode Island.